Croacia pasa a semifinales ante una Rusia que solo cede en los penaltis

Rakitic marca el tanto decisivo para los balcánicos después de que en la prórroga Fernandes igualara el que parecía el tanto definitivo de Vida (2-2)

Por José María Expósito

Croacia volverá a jugar unas semifinales de un Mundial. Rusia, por ranking la peor selección del torneo, acabó hincando la rodilla, pero forzó a su rival a llegar a la tanda de penaltis, después de un partido vibrante que llegó 1-1 al final de los 90 minutos y que parecía decidido en la prórroga con el tanto de Vida. Pero la anfitriona, crecida tras derrotar a España en cuartos, se negó a rendirse ante su afición en Sochi y solo se entregó en la tanda, que, como ante Dinamarca, volvió a sonreír a los croatas, con Rakitic nuevamente anotando el gol definitivo.

Empezó fuerte Rusia, presionando muy arriba la salida de balón de los croatas, que iniciaron el partido con Brozovic en el banquillo y el mediapunta Kramaric titular, lo que significaba retrasar la posición de Modric al doble pivote con Rakitic. El asedio ruso obligaba los balcánicos a rifar la pelota en largo o arriesgar mucho para sacarla jugada.

Eso propició unos divertidos minutos en los que el balón rondaba con peligro ambas áreas. Pero Croacia acabó optando por bajar el ritmo y Rusia su presión, lo que adormeció el partido. Un remate de cabeza en plancha de Perisic despertó al Olímpico de Sochi (m. 28), que enloqueció enseguida con el tanto ruso.

Zurdazo de Cherysev

Cherysev lanzó la jugada, se apoyó en el valioso Dzyuba, que se la devolvió en el momento justo y el jugador del Villarreal controló con la derecha y colocó un zurdazo por la escuadra pese a estar marcado de cerca. Era el cuarto gol del extremo en un Mundial que empezó de suplente marcando dos tantos y en el que tampoco falló en la tanda de penaltis ante España.

A punto estuvo el central Ignashevich de marcar en un balón que parecía perdido en el segundo palo de la portería de Subasic. Nadie le esperaba ahí, y tampoco era previsible que en el siguiente ataque croata ningún defensa ruso estuviera en su sitio. Mandzukic recibió cual extremo por la banda izquierda sin que nadie le tapara, avanzó todo lo que quiso y metió el balón a Kramaric, sin marcaje en el área, para que rematara a gol (m. 39).

En 10 minutos Croacia había resuelto el sofocón, aunque ya era consciente de que ganar no iba a ser nada fácil. Rusia se encerró definitivamente en la segunda mitad, pero a diferencia de España, Croacia sí halló manera de hacer daño a la anfitriona, a base de mover rápido el balón y ofrecerse constantemente entre líneas.

Perisic al palo

Croacia celebró un gol que nunca fue en un disparo de Perisic. La defensa rusa se hizo un lío para sacar el balón y el balón le cayó manso al croata en el punto de penalti, desde donde tiró con el interior, dándole al esférico un giro que hizo que al tocar el palo no siguiera la esperable trayectoria hacia la red sino que se paseara ante la línea de gol hasta irse fuera de puerta (m. 60).

Por más que el dominio era claramente croata, Rusia recordaba de vez en cuando que no estaba muerta, con un Dzyuba elevado a estrella en este Mundial. Pero al gigantón también se le agotaron las pilas y su sustitución en el 80 fue toda una declaración de intenciones. Los anfitriones firmaban hasta los penaltis.
Susto con Subasic

Croacia contuvo la respiración cuando a dos minutos del final, y con los tres cambios ya realizados, Subasic sufrió un tirón en la pierna que les condenaba a jugar sin portero hasta la prórroga, cuando podrían hacer un cuarto cambio. Al final no tuvo que abandonar el campo, y protagonizó una gran parada a Smolov en el último suspiro del tiempo reglamentario.

Nada más empezar la prórroga se lesionó Vrsaljko, forzando el cuarto y definitivo cambio, mientras Mandzukic se quejaba de rampas. Pero cuando peor pintaba la cosa para los balcánicos, en un córner Vida cabeceó picado un córner y el balón cruzó entre delanteros y defensas hasta besar las mallas (m. 101).

No se rindió Rusia, que obligó a lucirse a Subasic en dos jugadas consecutivas hasta que el brasileño nacionalizado Fernandes marcó también de cabeza al rematar una falta servida en el pico del área. Un mazazo para una Croacia a la que Subasic aún tuvo que volver a salvar en un tiro de Zobnin que casi evita la tanda de penaltis.

Smolov erró el primer lanzamiento, una mal tiro a lo Panenka atajado pro Subasic, y aunque el error de Kovacic equilibró el marcador, el héroe Fernandes volvió a fallar sin que ningún croata (aunque el lanzamiento de Modric fue toda una carambola) le sacara la espina.

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