El City conquista su segunda Premier consecutiva

El equipo citizen tuvo que remontar el tanto inicial del Brighton para sumar los 98 puntos que le dan el título

El City de Guardiola ha conquistado su segunda Premier consecutiva tras derrotar al Brighton (1-4). Para ganar la primera en la pasada temporada alcanzó cifras históricas sumando 100 puntos y 106, dígitos jamás alcanzados antes. Para conquistar esta segunda ha tenido que llegar a los 98 puntos para quebrar la resistencia de un indomable Liverpool, que sumó 97.

Ha sido la Premier más bestia nunca jugada, con números irracionales representado en la figura de sus dos insaciables entrenadores. Al final, quedó todo reducido a un pulso sobrehumano entre Guardiola y Klopp. Ganó Pep, pero a Jürgen le queda la bala de la final de la Champions el próximo 1 de mayo ante el Tottenham en el Metropolitano madrileño porque su triunfo sobre el Wolverhampton (2-0) no le sirvió para nada. Para la historia quedará una Premier de ensueño, una Premier quizá irrepetible con dos equipos firmando registros galácticos.

La tarde tuvo de todo. En Anfield, el gol de Sadio Mané (m. 17) hacía campeón al Liverpool porque el City estaba entonces empatando en el campo del Brighton. Peor se le ponían después las cosas al equipo de Guardiola cuando un saque de esquina mal defendido provocó el cabezazo de Murray. Llegó tarde y mal Ederson, el portero del City, dando tiempo a que le marcaran prácticamente sobre la línea de gol. Después el segundo tanto de Sadio Mané (m. 81), ya con el City disfrutando de su título, tampoco le servía al Liverpool en Anfield. Llegaron hasta la orilla, pero perdieron.

Primero mandó el Liverpool

Hasta entonces, el Liverpool se sentía, y con toda la razón del mundo, dueño de la Premier. Había hecho tantos méritos como el City. A Guardiola le sobraba todo. Hasta esa chaqueta de lana gris que le ha perseguido durante el último tramo de la temporada como signo de superstición. Se la quitó y miró asombrado a Mikel Arteta, su ayudante. En Anfield estaban dando botes de alegría y no solo por el 4-0 al Barça de esta semana.

Reacción inmediata

Pero, de repente, el partido se equilibró. Tan solo pasó un minuto del 0-1 al 1-1 del Kun Agüero (m. 28), quien aprovechó que el pase profundo de Laporte al corazón del área del Brighton tuvo antes una escala intermedia con el taconazo astuto de David Silva. El balón quedó amortiguado para que el delantero argentino soltara un potente zurdazo entre las piernas de Ryan, el meta australiano del Brighton. Ese empate tampoco le valía al City.

Aunque la inmediata reacción del equipo de Guardiola le ayudó mucho. Diez minutos más tarde del empate llegaba el gol que le permitía al técnico catalán abrazarse eufórico con Arteta. A balón parado recibió el 1-0. A balón parado, un córner sacado de manera precisa por Mahrez y cabeceado con potencia, furia y precisión por Laporte, le daba el 1-2 (m. 38). No había terminado la primera parte y el City ya había hecho lo más difícil: remontar el tanto inicial.

Hasta el último suspiro

Guardiola, resoplaba; Klopp, también. Hasta el último suspiro pelearon ambos por una Liga que ha tenido a Inglaterra en vilo. Y, por supuesto, al fútbol mundial. Un solo partido ha perdido el Liverpool esta temporada. Fue en enero y, precisamente, ante el City. Llegó a tener hasta siete puntos de ventaja, pero se dejó atrapar por el conjunto de Guardiola.

En la segunda parte, una vez alcanzado el 1-2 que le daba tranquilidad, el equipo citizen apeló a su tradicional paciencia para encontrar la vía del tercer y definitivo tanto, ese que sí valía realmente un título. Y, sobre todo, toneladas de tranquilidad cuando Mahrez, que inicialmente estaba destinado a la banda derecha, apareció por el centro para dibujar un regalte delicado antes de soltar un derechazo imponente. Era el 1-3 (m. 63), prólogo al fastuoso 1-4 rubricado por Gündogan con una maravillosa falta directa que desataba la alegría el universo azul del City (m. 72).

Tienen razones más que suficientes en Anfield para preguntarse qué demonios ha pasado para alcanzar los 97 puntos y quedarse sin besar ese título liguero, que no ha conseguido nunca desde que se llama Premier League. Solo dos equipos, el Chelsea de Mourinho en el 2005, con 95 puntos, y el City de Guardiola en el 2018, con 100 puntos, han hecho más puntos que ellos. Ambos fueron campeones, claro. El Liverpool sumó 97 y se quedó con las manos vacías.

Del Europa al Brighton

Basta ver que el segundo clasificado que más puntos consiguió en una Premier fue el United de Sir Álex Ferguson. Ocurría en el 2012. Tuvo 89 puntos. O sea, ocho menos que el equipo de Klopp. La explicación es bien sencilla. Tras un suave aterrizaje en Inglaterra, no ganó la Premier en su primer año, Guardiola ha dado una dimensión espectacular al fútbol británico demostrando que su estilo sí encajaba en ese mundo donde el fútbol físico y fuerte parecía imponer su ley.

Llegó Guardiola y demostró que las Ligas se ganan con 100 puntos. O con 98. Es la novena de Pep desde que inició su carrera como entrenador. La primera fue en el campo del Europa en mayo del 2008. Estaba dirigiendo entonces al Barça B. Fue campeón de Tercera División. Ahora es de la Premier por segundo año consecutivo.

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