El misterio inexplicable del Lazo de Miami

Nadie tiene una respuesta concreta, pero no pocos se preguntan hasta cuándo los Marlins van a mantener en Ligas Menores a Raudel Lazo, casi un eterno residente en la granja del club gracias a un rosario de lesiones y malas coincidencias.

Aunque la fecha límite para cambios mediante waivers -lista de peloteros disponibles- se extiende por todo agosto, lo cierto es que los llamados de septiembre apenas tendrán impacto en una potencial asistencia a la postemporada. Lazo, desafortunadamente, parece tener todas las papeletas para ser ascendido cuando se extiendan los rosters.

La pregunta mínima es: ¿será ya demasiado tarde para ese entonces?

En el caso del zurdo de Pinar del Río, la salud ha sido su peor enemiga y hacer la relación de las lesiones semejaría una narración macabra, como sucedió en el inicio de esta misma primavera. Apenas vistió unos día el uniforme del equipo y…molestias en el hombro.

Pero Lazo está saludable. Tras la habitual estancia en la lista de inhabilitados, el siniestro comenzó la dura -por demás repetida en su caso- tarea de ascender desde la Clase A en Júpiter hasta la Triple A de Nueva Orleans, pasando por la Doble en Jacksonville. El Vía Crucis de las Menores.

Entre los tres conjuntos de la granja ha sumado una efectividad de 3.03, mientras que en 24.1 entradas con loss Zephyrs de Nueva Orleans ha mejorado su promedio de carreras limpias a 2.22. Así que por números no se explica la ausencia del llamado.

Tampoco se entiende esa prolongada lejanía si Mike Dunn ha permitido 28 imparables en 27.2 episodios -aunque ha mejorado en sus últimas salidas- y Hunter Cervenka exhibe una (in)efectividad de 11.57 desde que llegara a Miami procedente de Atlanta. Señoras y señores, estos son nuestros especialistas zurdos.

Si el equipo ha ascendido a un José Ureña, por qué no hacerlo con Lazo. La evidencia no puede ser más clara, en medio de escaramuzas dolorosas con hombros y codos, y sobre todo el sobre uso desmedido, este bullpen se ve cansado. Todavía queda un buen tramo de béisbol intenso, decisivo. Ya no hay nada que perder. O perdón, todo.

De no ocurrir una reacción, Miami seguirá cayendo en la tabla de los Wild Cards. Con Lazo no vale la pena esperar a septiembre, cuando puede ser demasiado tarde. Cuando ya no vale la pena.

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