¿Está el agujero negro supermasivo de nuestra galaxia apuntando directo a la Tierra?

Una red de trece telescopios ha atravesado la niebla que oculta a Sagitario A*, el «monstruo» en el centro de la Vía Láctea

La fotografía de la silueta de un agujero negro, esa frontera a la que nada puede resistirse llamada horizonte de sucesos, es un hito científico buscado durante décadas que se espera para este mismo año. En el camino para lograrlo, un equipo internacional de astrónomos dirigido por el Instituto Max Planck ha conseguido una imagen nítida y con una resolución sin precedentes de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo que se oculta en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. La fotografía ha sido posible gracias a la incorporación del sensible telescopio ALMA, en el norte de Chile, a una colaboración en red de trece observatorios, en la que también han participado dos españoles: el de Yebes en Guadalajara y el Instituto de Radioastronomía Milimétrica en Granada. Durante la observación, los astrónomos han descubierto algo sorprendente: esta región del espacio podría estar arrojando materia casi directamente hacia la Tierra.

Los astrónomos creen que el centro de cada galaxia existe un agujero negro supermasivo, y Sagitario A* es el más cercano. Cuatro millones de veces más masivo que el Sol, su tamaño aparente en el cielo es inferior a una 100 millonésima de grado, lo que corresponde al tamaño de una pelota de tenis en la Luna vista desde nuestro planeta. Hasta ahora, una espesa nube de gas caliente ha impedido tomar imágenes nítidas de este «monstruo» espacial, lo que ha causado dudas sobre su verdadera naturaleza.

Para resolver el problema, los investigadores han utilizado una técnica de interferometría de muy larga base, que combina muchos telescopios para formar uno solo virtual del tamaño de la Tierra. De esta forma, han logrado retirar la «cortina» tras la que se esconde el gigantesco agujero negro. Eliminando la mayoría de los efectos de dispersión, han obtenido una imagen más precisa a 86 GHz, el doble de lo conseguido hasta ahora en esa misma frecuencia. Supone un logro enorme porque echar un vistazo a Sagitario A* «es como mirar a través de un cristal traslúcido que modifica la luz. La imagen aparece borrosa y no se pueden apreciar los detalles», explica José Luis Gómez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y coautor del estudio. Por eso, hasta ahora, no ha sido posible apreciar el horizonte de sucesos.

A ojos de cualquiera parece tan solo una mancha luminosa, pero en realidad la alta calidad de la imagen ha permitido al equipo conocer con mayor precisión las propiedades de la luz alrededor de Sagitario A*. La mayor parte de la emisión de radio proviene de una fuente de apenas 300 millones de grados y de forma simétrica. «Esto puede indicar que la emisión de radio se produce en un disco de gas inflado en lugar de un ‘jet’», explica Sara Issaoun, de la Universidad Radboud en Nijmegen (Países Bajos), quien dirige el trabajo. «Sin embargo, eso haría de Sagitario A* una excepción en comparación con otros agujeros negros que emiten radio. La alternativa podría ser que el chorro de alta velocidad nos apunte casi a nosotros», explica.

Orientado de lado

Los agujeros negros supermasivos pueden generar los fenómenos más energéticos en el universo conocido. Se cree que a su alrededor la materia cae en un disco giratorio y parte de la misma se expulsa en direcciones opuestas a lo largo de dos haces estrechos, llamados «jets», a velocidades cercanas a la de la luz. Como la Tierra está en el plano galáctico, que un «jet» apunte en nuestra dirección implica que el agujero negro está orientado de forma bastante extraña, como si estuviera de lado.

Recientemente el equipo de instrumento Gravity llegó a una conclusión similar utilizando el interferómetro del Telescopio Muy Grande (Very Large Telescope, VLT) del Observatorio Europeo del Sur (ESO) con una técnica independiente. «Tal vez esto sea verdad después de todo -concluye Heino Falcke, profesor de radioastronomía en la Universidad de Radboud-, y estamos mirando a esta bestia desde un punto de vista muy especial».

Sin embargo, Gómez advierte a ABC de que no hay que sacar conclusiones precipitadas. «La imagen parece indicar que ese ‘jet’ existe, pero no hay evidencias claras», señala. «Uno de los mejores ejemplos de estos jets extragalácticos es el que se observa en el centro de la galaxia M87, que fue el primero que se descubrió en 1918, en donde el jet se extiende más allá de la propia galaxia que lo contiene», señala.

Según Gómez, la noticia más emocionante puede llegar «en unos meses», cuando es posible que el Event Horizon Telescope, que trabaja a una frecuencia de 230 GHz, obtenga la primera fotografía del horizonte de sucesos de un agujero negro. El objetivo será Sagitario A* o el agujero negro de M87, a 53 millones de años luz, mil veces más lejos pero mil veces más masivo. Entonces sí que nos quedaríamoscon la boca abierta.

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