Kate del Castillo: “No me arrepiento de nada”

La actriz mexicana, que sigue sin poder entrar a su país natal tras el encuentro con el narcotraficante El Chapo Guzmán, afirma que se le ha atacado injustamente

Kate del Castillo sigue sin poder entrar a su país natal, México. Las autoridades le vetaron el paso después de que la reina de las pantallas tuviera una relación fugaz con el mayor narcotraficante del planeta, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo. Como si de un culebrón se tratara, él se enamoró hasta las trancas y no paró hasta conocerla. En 2012, Del Castillo aseguró públicamente que confiaba más en el narco que en los Gobiernos “que esconden verdades”. El enamorado, desde la cárcel, le mandó flores. Una vez huido, el hombre más buscado del planeta se encontró, por fin, con su amada. No estaban solos porque ella, convencida de que la historia de El Chapo merecía una película en Hollywood, invitó a Sean Penn al encuentro. “Soy responsable de lo que hice. No tengo ningún problema al respecto. Lo volvería a hacer 20 veces. No me arrepiento de nada”, afirma tajante la actriz, que lleva un año y medio sin salir de EEUU.

Del Castillo es una belleza de 44 años que lleva desde los 9 dedicándose a la interpretación. Heredó la profesión de su padre, un legendario galán de telenovelas. Ataviada con un vestido negro y unos tacones impresionantes, la actriz está en Madrid para promocionar ‘Ingobernable’, serie de Netflix en la que da vida a la primera dama de México. No estamos delante de un culebrón sino de un interesantísimo ‘thriller’ político en que la protagonista emprende una huida febril tras ser acusada de la muerte de su marido, el presidente mexicano. Todos la acusan. Todos la consideran culpable. Y ella huye. Igual que en su vida real.

¿Ha puesto mucho de usted en el personaje? No puedo evitar hacer una analogía con mi vida personal, con todas las emociones y sensaciones que experimenté en ese momento. Todas esas sensaciones están clavadas en mi cuerpo. Y lo estarán para siempre. Me he sentido perseguida, sola contra el mundo, he tratado de probar mi inocencia y he sentido que mi vida corría peligro.

Qué duro. Y todo esto no ha terminado para mí porque sigo teniendo problemas legales. No puedo pisar México.

¿Cuándo lo podrá hacer? Eso me gustaría saber a mí

Y dice que no se arrepiente. Para nada. Me dan ganas de gritar al mundo que se me ha atacado injustamente. Y en gran parte lo han hecho porque yo soy mujer. Abrazo mi pasado felizmente y con la frente bien alta. Es parte de mí. Y es normal que la prensa me pregunte. Me parece perfecto.

Del Castillo ni siquiera ha podido rodar ‘Ingobernable’ en México, país donde se desarrolla la acción. Está inmensamente agradecida a Netflix, que decidió seguir apostando por la protagonista de ‘La reina del sur’, telenovela en la que da vida a una narcotraficante. Rodaron toda su parte en San Diego (EEUU) mientras que los otros actores lo hacían en México. “El espectador verá una doble mía corriendo por calles mexicanas. Ha sido un trabajo espectacular, con parte del equipo yendo y viniendo de un país a otro”, responde.

Con un marcado discurso feminista, Del Castillo -que sufrió maltrato a manos de su primer marido, futbolista de profesión- se ríe cuando escucha que la protagonista de ‘Ingobernable’ es una mujer “con dos ovarios”. Es, de hecho, la protagonista absoluta, una mujer fuerte y decidida. No es una víctima, no necesita ser ni acunada, ni consolada, ni protegida por ningún macho alfa. “En la industria audiovisual de EEUU las latinas seguimos haciendo de sirvientas o prostitutas. Recibo muchos guiones y ahora estoy empezando a ver que hay otro tipo de papeles más interesantes, como abogadas o policías. Pero va todo muy lento. Me da flojera seguir luchando por lo mismo. Y que conste que lucho no solo como mujer sino también como actriz. Tenemos que hacer dignos los personajes y que nuestros cuerpos no aparezcan siempre tan sexualizados”.

Del Castillo comparte protagonismo en ‘Ingobernable’ con el madrileño Maxi Iglesias (‘Física o Química’, ‘Velvet’), que da vida a un hacker que ayudará a la primera dama en su huida. “Maxi es muy feminista”, asegura la actriz. “Es verdad”, corrobora el actor. “Admiro a las mujeres con poder. Me gustan las mujeres claras, directas, decididas y con criterio propio”.

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