Muere a los 90 años Arturo Fernández, el eterno galán de España

Ultraconservador, machista y de derechas, nunca ocultó opiniones políticas como su desprecio a Podemos

«Los focos me sientan muy bien. Yo no sabría vivir sin el teatro, mi pasión. Si no puedo estar arriba de un escenario, no sé vivir. Lo heredé de mis antepasados. Si paro, me aburro que me mato. Yo no quiero descansar». Lo decía Arturo Fernández, el eterno galán teatral y televisivo y también artista de la España más conservadora fallecido este jueves 4 de julio, en una entrevista hace solo tres años cuando hablaba sobre longevidad en los escenarios.

El histórico donjuán del teatro español, conocido por sus ideas de derechas y criticado en muchas ocasiones por sus actitudes de seductor machista, se ha mantenido fiel a sus principios y no frenó su intensa actividad profesional hasta que el pasado mes de abril unos problemas en la espalda le obligaron a cancelar algunas funciones de su última obra, la comedia ‘Alta seducción’, que él mismo protagonizaba, dirigía y producía.

Arturo Fernández, que el pasado 21 de febrero alcanzó los 90 años, dejará para el imaginario colectivo nacional la figura del conquistador de la muletilla «chatín» y «chatina», que tan buen resultado le dio sobre las tablas y en sus comedias televisivas, en series como ‘Truhanes’, ‘Como el perro y el gato’ y, sobre todo, ‘La casa de los líos’. Pero también será recordado por su rechazo a Podemos y su estilo de seducción en la pantalla más propio de otras épocas. «Ahora está prohibido casi todo, hasta piropear a una mujer», se quejó en alguna ocasión.

En una entrevista realizada en 2012 para este diario, Arturo Fernández negó haber igualado las «cuatro cifras» del cantante Julio Iglesias en lo que a número de parejas se refiere. El actor afirmó que hubo un tiempo en el que lo suyo fue la monogamia sucesiva, algo que se traduce en encuentros con mujeres «cada 15 días».

De derechas

Fernández nunca se reservó sus opiniones políticas para sí mismo. Ultraconservador y patriota declarado, llegó a asegurar que «si hay que ser de derechas, Franco a mi lado era un comunista». Más recientemente llamó la atención por su negativa a llevar su última comedia a Cádiz, basándose en el particular argumento de que «ahí está Podemos» y que no logra entender «cómo puede haber una persona con sentido común» que vote a este partido.

En el 2012, fue muy criticado por sus bromas acerca de los manifestantes de la huelga general contra el Gobierno del PP. «No hay que salir a la calle y cuando se sale a la calle, coño, sal con gente guapa. Yo, en mi vida, he visto gente más fea. ¡Me cago en la leche! ¿Pero cómo es posible? A estos no los veo por la calle. Deben de tenerlos en campos de concentración, porque no lo puedo entender. Y dicen, que salgan en manada. Y ahí van (…) Si en los carteles de turismo los ponen a ellos, aquí no viene ni el Tato. Hay que poner gente guapa, que siempre funciona», comentó durante una entrevista en el programa de Intereconomía ‘El gato al agua’.

En las primeras elecciones democráticas después de la dictadura, Fernández respaldó y votó la candidatura de Adolfo Suárez, líder de UCD. Posteriormente, pasó a ser afín al PP, y apoyó públicamente a Mariano Rajoy en más de una ocasión. En cuanto a Vox, el actor afirmó en una entrevista para ‘Abc’ que «cada vez que les llaman anticonstitucionalistas los partidos que gobiernan con el apoyo de Bildu, los antisistema y los separatistas, les consiguen cien votos más».

De marinero a boxeador

Nacido en Gijón en 1929, hijo de un anarquista que se exilió a Francia tras la guerra civil y de una obrera que lavaba botellas, desde los 12 años hizo lo que pudo para intentar aliviar el apuro económico por el que pasaba su familia. De joven trabajó en un taller electrotécnico, fue vendedor de corbatas, marinero, jugador de fútbol e incluso llegó a practicar el boxeo durante dos años, tiempo en el que se dio a conocer en el cuadrilátero como ‘El tigre del Piles’. Tan solo sufrió una derrota.

Fernández inició su carrera en el cine la década de los 50, primero como figurante y posteriormente, gracias al director Rafael Gil, con papeles algo menos discretos en películas cómo ‘La guerra de Dios’ y ‘El beso de Judas’. Sus primeras interpretaciones estrella en el cine llegaron de la mano del realizador Julio Coll, que le fichó para un papel protagonista en ‘Distrito Quinto’ (1957) y ‘Un vaso de whisky’ (1958). A la vez, iba ganando fama en el teatro, al que ha estado ligado prácticamente hasta su muerte.

Su primera subida al escenario tuvo lugar en el Teatro de cámara y ensayo del dramaturgo Modesto Higueras. Se incorporó a posteriori a las compañías teatrales de Conchita Montes y Rafael Rivelles. En ese tiempo inició la construcción de su galán, el personaje más recurrente en sus interpretaciones y que se ha dejado ver en escena desde ‘La herencia’ (1957) hasta la contemporánea ‘Alta seducción’.

Dos amores

Los dos amores conocidos en su vida han sido la catalana María Isabel Sensat y la madrileña Carmen Quesada. Con la primera se casó el 22 de marzo de 1967 en la iglesia de San Vicente de Montalt y tuvo tres hijos: María Isabel, Arturo y María Dolores.

Tras poner fin a su relación con Sensat, Fernández comenzó a salir con la abogada Carmen Quesada, a la cual conoció en una discoteca de Madrid. Al principio, su relación despertó bastantes dudas, dado que el actor era casi 30 años mayor que ella. Sin embargo, la pareja sobrevivió a la prueba del tiempo y se han mantenido unida hasta sus últimos días.

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