La actriz cubana no solo se ha convertido en un rostro imprescindible en Hollywood, sino también en referente de un estilo propio que ha ido esculpiendo y definiendo con el tiempo: prendas minimalistas, paletas cromáticas neutras y el uso magistral del maquillaje son algunas de las claves de la protagonista de `Ballerina´.
A raíz del estreno de `Ballerina´, film derivado de la saga John Wick que protagoniza Ana de Armas como Eve Macarro, la actriz cubano-española ha redefinido su identidad de estilo, consolidando una estética de “lujo silencioso” que combina sofisticación y perfección minimalista.
“El vestuario construye parte de lo que soy como persona. Un personaje habla mucho por lo que lleva”, dijo la actriz a Vogue en una ocasión sobre la importancia del vestuario en el cine. Una máxima que aplica también al día a día y en su paso por alfombras rojas y eventos.
Sus primeras veces en pantalla.
Ana Celia de Armas Caso nace el 30 de abril de 1988 en La Habana, Cuba. A los 16 años debutó en ‘Una rosa de Francia’ (2006), y a los 18 se traslada a Madrid, donde alcanzó notoriedad en series como ‘El internado’ (2007–2010) e ‘Hispania, la leyenda’ (2010–2012).

En 2014 desembarcaría en Los Ángeles, donde su proyección internacional se consolida con ‘Knock Knock’ (2015), para alcanza visibilidad global con personajes como Joi en ‘Blade Runner 2049’ (2017) y Marta Cabrera en ‘Knives Out ‘(2019), por la que fue nominada a un Globo de Oro.
La interpretación de Marilyn Monroe en ‘Blonde’ (2022) le valió su primera nominación al Óscar como parte de un recorrido profesional con papeles cada vez más relevantes y versátiles que ha estado acompañado de una evolución estilística acorde: de la sencillez absoluta al glamur contenido, sin estridencias.
El lujo silencioso como mejor aliado.
Durante la promoción de `Ballerina´, su estilismo ha sido enmarcado dentro del “lujo silencioso”: elegante, sobrio, y sin ostentación, centrado en siluetas limpias y tejidos de gran calidad. En eventos como Berlín, Londres, París y Los Ángeles, de Armas ha apostado por Louis Vuitton, su casa aliada.
En la “premiere” de Londres, la actriz brilló con un vestido plateado repleto de escamas bordadas a mano que fue diseñado especialmente para la ocasión por Louis Vuitton. De corte sirena, tirantes finos y en tonalidades plateadas, combinó este vestido con labial rojo y la melena suelta.
Siluetas en “A” y colores neutros como aliados.
De Armas transita entre minimalismo relajado y dramatismos controlados. En alfombra roja opta por siluetas de sirena, corse y cortes limpios que abrazan su figura, como el vestido lencero metálico en magenta metalizado que lució en Hollywood, mientras que en la “premiere” de Los Ángeles optó por un vaporoso vestido plateado estilo plumas.
En eventos promocionales domina la silueta en A con falda volumétrica y bustier, y la maxi falda con tube top, equilibrando contraste estructural y comodidad y optando por una figura que realza la cintura y armoniza el cuerpo.
Su paleta se basa en colores sobrios: blanco, negro, tonos tierra y cremas, con incursiones controladas en plata, magenta o plateados metálico. En Berlín exhibió negro matizado, en París contrastó texturas blancas y negras, y en Hollywood eligió un magenta metalizado. Estos acentos realzan su figura sin estridencias.

Fuera de eventos, de Armas recurre a elementos esenciales –vaqueros, camisetas blancas, pantalones sastre– recreando una estética diaria versátil y elegante. En sus salidas diarias, suele combinar maxi faldas oscuras con tops sencillos y chaquetas estilo boho chic, con accesorios llamativos y maquillaje sutil.
“Me gusta mostrar momentos en los que puedes llevar ropa bonita… pero también disfrutar del descanso en casa con sudaderas y chanclas”, declaró a la cabecera Vogue sobre su estilo personal para el día a día.
Belleza como complemento: maquillaje y manos que cuentan su historia.
El maquillaje de Ana es coherente con su mensaje: piel luminosa, labios suaves, mirada marcada. En 2019 su maquilladora explicó a Hola!: “Como contraste a su mirada intensa, labial en delicado rosado y una piel impecable con un toque de blush”.
Su estilo de producción personal, respaldado por marcas como Estée Lauder, apuesta por la naturalidad; la piel limpia y labios suaves son recurrentes en sus apariciones.
`Ballerina´: la influencia del ballet en su estética.
Si esta estrategia de pensar los estilismos de la gira en acorde a personajes hizo viral cada conjunto lucido por Margot Robbie en la promoción de `Barbie´, cada vez son más las actrices y actores que optan por sumarse a esta tendencia en la que revisitan la estética del personaje para todo tipo de eventos.
El vínculo entre su papel de bailarina-asesina y su estilo personal se hace evidente en eventos. La manicura que lleva últimamente, denominada “Ballerina Chrome”, remite al este universo, jugando con la paleta pastel y los acabados satinados: esmalte lavanda-rosa suave con polvo cromado, efecto satinado inspirado en zapatillas de ballet.
Durante la gira promocional, piezas como el bustier con maxi falda en blanco y negro tienen una presencia coreográfica, formas que sugieren movimiento, equilibrio y una conexión con la narrativa del personaje y de la propia película.
Un estilo integral y estratégico.
Ana de Armas ha demostrado que su estilo no es casualidad, sino un relato coherente que une su esencia personal, trayectoria profesional y roles cinematográficos. El minimalismo refinado, el cuidado por las proporciones, el uso de materiales nobles y la atención a los detalles —desde uñas hasta labios— proyectan una figura calculada.
Ana de Armas encarna hoy una visión contemporánea de la elegancia: una mujer que construye su imagen con rigor y sensibilidad, donde el vestuario deja de ser accesorio para convertirse en narrativa sin llegar a ser un disfraz.
Con este enfoque, su estilo se convierte en una sucesión de decisiones inteligentes y significativas, donde la forma, color y textura confluyen en un discurso coherente con su trayectoria y ambición artística.
Por María Muñoz Rivera
Fuente: EFE

