El estadio Arena da Baixada, en Curitiba, es uno de los pocos en Brasil que ha optado por el césped sintético, al igual que el de Palmeiras y el Botafogo
La polémica por el uso de césped artificial en los estadios brasileños volvió a encenderse. Esta vez, las críticas llegaron de la mano de Memphis Depay y Neymar, dos de las grandes figuras del fútbol nacional que expresaron su descontento con este tipo de superficie.
Tras la victoria del Corinthians sobre el Athletico Paranaense (0-1) en la ida de los cuartos de final de la Copa do Brasil, el neerlandés no dudó en lanzar un mensaje contundente en redes sociales: “El césped artificial mata el juego. Brasil, ¿cuándo vas a escuchar a los jugadores?”.
Artificial grass kills the game.
Brazil when you going to listen to the players?— Memphis Depay (@Memphis) August 28, 2025
Minutos más tarde, Neymar, delantero del Santos y máximo goleador histórico de la selección brasileña, respaldó a su colega con un escueto pero claro mensaje: “Estoy de acuerdo”.
Una polémica que no es nueva
El estadio Arena da Baixada, en Curitiba, es uno de los pocos en Brasil que ha optado por el césped sintético, al igual que el Palmeiras y el Botafogo, actual campeón de la Libertadores. Los clubes defienden su uso bajo el argumento de que están certificados por la FIFA y permiten resistir mejor la alta carga de partidos y las condiciones climáticas.
Otros recintos, como el histórico Maracaná de Río de Janeiro, han preferido una alternativa híbrida que mezcla hierba natural con fibras artificiales.
Por Humberto Viera

