Ana Victoria canta a los clásicos

De una familia de músicos, la joven Ana Victoria se beneficia con una gran producción y la colaboración del guitarrista Alejandro Marcovich

Probablemente nadie mejor que la cantautora Ana Victoria para grabar un disco con canciones clásicas. Ella es hija de Amanda Miguel y Diego Verdaguer, dos estrellas en el firmamento de la canción en América Latina.

Recientemente, la joven artista, que nació en Los Angeles, pero vive en México desde su niñez, estuvo de gira promocional en Estados Unidos por la edición de Color amor, un disco y DVD que reúne versiones de temas como Almohada (José José), Lamento boliviano (Enanitos verdes), Si mañana no me ves (Espinoza Paz), Mi buen corazón (Amanda Miguel), entre otros éxitos.

“Uno de los propósitos del disco era que yo fuera fan de las canciones”, explica para el Nuevo Herald. “Quería hacer un homenaje con mucho respeto de los temas que admiro. Nunca antes había grabado covers, así que me decidí a cantarlos y darles mi propio estilo. Son canciones que la gente conoce, pero ahora están grabadas con una nueva dinámica”.

Para muchos escuchar Color amor será recordar canciones que son parte de la banda de sonido de una juventud perdida, pero a la vez, es un rescate que en la voz de Victoria y en la banda de músicos que la acompañan, como el excelente guitarrista Alejandro Marcovich (Caifanes), le dan un concepto gratamente refrescante.

El primer sencillo elegido para el disco, que se grabó en el Distrito Federal y tuvo como productor al papá de la artista, Diego Verdaguer, es la canción de rock Lamento boliviano. En la manos de Victoria, el espíritu original de queja adolescente se mantiene, aunque el estilo cambia a un pop más oscuro.

“Soy fan de esa canción. Era inevitable no incluirla en el disco”, dice la artista. “Tuvimos una preselección de 50 canciones, que al final quedaron 25, y luego nueve. Había temas que quería cantar, pero me di cuenta de que no eran para mí. Pero esta sí, esta rola la siento muy mía también”.

Color amor (2014) es el tercer trabajo de la cantautora. Su debut arrancó con Ready (2007) y siguió con AV (2010), por la que fue nominada por primera vez en los Latin Grammy en la categoría “Mejor Nuevo Artista”.

Aunque el nuevo trabajo sea un álbum de covers no deja de ser una obra ambiciosa y de riesgo. Primero está el acompañamiento del DVD, que incluye clips de cada canción como el backstage de la elaboración del disco. Segundo, las inevitables y siempre incómodas comparaciones con los temas originales.

“Desde el comienzo supe que era un proyecto superarriesgado, pero también creo que desde que empecé con la música, teniendo a dos padres tan conocidos, las cosas no fueron fáciles”, asegura. “Así que todos mis pasos han sido arriesgados. Siempre va a haber comparación con los temas, pero no me importa: lo que sí quiero es pasarla bien, y seguir con los desafíos”.

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