Messi posa en el museo de su casa junto a su hijo Thiago

Más de mil camisetas debe tener Leo Messi. Salen las cuentas si se calcula que ha disputado 580 partidos oficiales con el Barça, más los amistosos, y los de Argentina y que habrá cambiado dos por encuentro para atender las peticiones de los rivales en el descanso y al final.

Por Joan Domènech

El astro azulgrana mostró parte de la vasta colección que atesora; se trata, tan solo, de un rincón del museo que tiene en casa y donde guarda los trofeos conquistados con el Barça, los galardones individuales (cinco Balones de Oro, por ejemplo) y, seguramente, las 32 pelotas de cada uno de los tripletes.

 

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Algo más de 70 camisetas se observan en una sala, con Messi sentado junto a Thiago, su primogénito. A izquierda y derecha, arriba y abajo posan, en armonía, los nombres de todos aquellos afortunados que tienen una camiseta de Messi. En el centro, cuatro ‘dieces’, del Barça y Argentina. Alrededor, nombres rutilantes y nombres modestos que evocan las batallas del césped.

Las hay repetidas. El caso más evidente es el de Cesc Fàbregas, presente con la camiseta del Barça (el 4), la de la selección española (18) y la del Arsenal, cuando se la intercambió en los viejos duelos de la Champions. Trece años (desde el 2004) lleva ya en la brecha Messi.

No es Cesc el único nombre repetido, ni tampoco el único representante del Barça. Se ven las de Piqué, Luis Suárez y Dani Alves, y se atisba la de Puyol, de España, en el techo, donde se ven agrupados a Deco (Portugal), Nedved (Juventus) y Henry (Francia), protegidas por un cristal; igual que las del suelo, donde conviven, en una mezcla muy heterodoxa, amigos como el argentino Lavezzi en su época del Nápoles, junto con defensas rivales como Lucas Hernández (Atlético); un defensa danés del Ajax (Boilesen) con un delantero brasileño del Málaga como Charles. Hay las camisetas repetidas del Athletic (Susaeta y Mikel Rico) y del Apoel Nicosia (Mario Sergio y De Vicenti).

En la esquina inferior izquierda hay una inidentificable. Su propietario arrojó luz: el argentino Hernán Lamberti, del Club Atlético Aldovisi, de la Primera División Argentina. «Cuando vi la foto no lo podía creer. La alegría que siento no se puede explicar», explicó Lamberti a Catalunya Ràdio, aclarando que le había enviado la camiseta a través de Roberto López, el tatuador de Messi, a cambio de dos firmadas por Leo para su hijo y su sobrino.

La aleatoria combinación continúa en las barras verticales que sujetan las demás camisetas, de antiguos rivales (luce el 3 del Roma Lucas Digne), de íntimos amigos (Kun Agüero), de excompañeros (Touré Yaya) y enconados adversarios: Iker Casillas y Raúl lucen en un lugar destacado. No se ve la de Cristiano.

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