Mireia Belmonte, lanzada hacia las medallas tras ‘Iron Lady’

La española marca el segundo mejor tiempo de las series y disputará la final a las 03.49 hora española

Incrédula, Katinta Hosszu, miraba el crono, porque se había quedado a 15 centésimas del récord mundial en la serie de 400 estilos. Una demostración de poder antes de la final por parte de ‘Iron Lady’ que muy bien le vino a Mireia Belmonte, segunda en la prueba y entre todas las que disputaron las cinco series, por lo que llega a la final, esta próxima madrugada, con el segundo mejor tiempo. Buen augurio.

A pesar de que consiguió dos veces el récord del mundo de la especialidad, pero en piscina corta, los 400 estilos no es la prueba en la que la española tiene depositadas más esperanzas, sino en los 200 mariposa. Sin embargo, su entrenador, Fred Vergnoux, no quiere establecer distinciones: «Mireia aspira a una medalla en todas las pruebas que dispute». Son seis, nada menos.

En su primer contacto con la piscina en Río, midió perfectamente los tiempos de la prueba, beneficiada por tener siempre la referencia de Hosszu, desde la calle tres. Vergnoux quiere que Belmonte sea agresiva en sus salidas, aunque la serie no era el lugar donde haya que serlo a fuego, como sucederá la próxima madrugada, donde volverá a tener a la húngara aún más cerca, a su lado. Tercera en el primer paso por el 100 de mariposa, perdió un puesto posteriormente, en favor de la japonesa Shimizu, para recuperarlo más tarde en el estilo libre, autoritaria sobre todas las demás, menos la inalcanzable Hosszu.

La húngara encaró el último 100 con holgura sobre las referencias de paso del récord del mundo, en posesión de la china Ye Shiwen (4:28.43), pero, dada su ventaja, no apuró los últimos metros y concluyó en 4:28.58. La final puede traer también el récord. Mireia lo hizo en 4:32.75, cuando su récord de España es de 4:31.21. Ninguna otra de las finalistas bajó de 4:32, aunque en el resto de las series las nadadoras no impusieron un ritmo tan alto. Tampoco está a su alcance.

El las mismas series, fue eliminada María Vilas, aunque en la prueba, pero en categoría masculina, accedió a la final Joan Lluís Pons, con la octava mejor marca (4:13.55), que mejora su anterior récord de España (4:15.49). En mariposa fue eliminada Judit Ignacio y Miguel Durán, en 400 libre, a pesar de volver al agua tras una salida nula, bajo el aplauso del público.

El relevo español de 4×100 libre femenino no consiguió su clasificación para la final, a la que el cuarteto de Australia accede como primero, después de acreditar un simbólico récord olímpico (3:32.39). El primer récord mundial de Río, en la sesión de apertura de la natación, fue para el británico Adam Peaty en 100 braza (57.92). Rebajó su propia marca en 37 centésimas. El oro tiene, pues, dueño.

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