El grupo «I» se perfila para quedarse con el título del «Grupo de la Muerte» en el Mundial 2026
La expectativa por el sorteo del Mundial se cumplió y, con la nueva estructura de 48 equipos, la fase de grupos garantiza la eliminación temprana de al menos un gran nombre. El análisis post-sorteo se centra en la alta densidad de talento y dificultad que presenta el Grupo I, superando a otros grupos con grandes nombres.
Francia ante el muro africano y nórdico
El Grupo I es un verdadero campo de batalla debido a los diferentes estilos de juego que chocan:
- Francia (Subcampeona): A pesar de su calidad individual, la selección gala enfrentará de inicio dos rivales que le exigirán máxima concentración.
- Senegal (África): La potencia africana garantiza un duelo de alta velocidad y gran físico en el mediocampo.
- Noruega (UEFA): Liderada por una estrella mundial como Erling Haaland, el equipo nórdico presenta una amenaza ofensiva letal que puede sorprender a cualquiera.
- Repechaje Internacional: La presencia de un rival incierto (que podría ser Bolivia, Surinam o Irak) añade un factor de imprevisibilidad que complica aún más el scouting inicial.

El grupo L: la paridad como peligro
Aunque el Grupo I es el más exigente por el calibre de sus líderes, el Grupo L es, sin duda, el más balanceado de todo el sorteo. Encabezado por Inglaterra y con la finalista de 2018, Croacia, el grupo se completa con dos selecciones que no regalarán nada:
- Ghana (CAF): Una selección africana con gran historia mundialista que es capaz de robar puntos a cualquiera.
- Panamá (CONCACAF): El equipo centroamericano aporta disciplina y una defensa aguerrida, que podría aspirar a ser uno de los mejores terceros clasificados.
La paridad del Grupo L asegura que no habrá partidos fáciles y que cada punto será vital en la lucha por avanzar a los dieciseisavos de final.
Por Alfredo Echenique Lugo

