Neymar y Mbappé se cruzan en el camino del Barça

El Paris SG, que no domina con la autoridad de antes en Francia, pierde tres semanas por lesión al brasileño

Neymar vuelve al Camp Nou. Se marchó hace tres años dejando una fortuna en dinero: 222 millones de euros. Y un problema deportivo de tal magnitud que todavía hoy no se ha resuelto. El Barça se gastó más de lo que recibió. Y se lo gastó mal. Neymar no ha conquistado aún la Champions. Ni el Barça, desde que se fue el brasileño, tampoco.

El reencuentro con Neymar. Y con Mbappé. El Paris SG, que fue finalista en la pasada edición de la Champions, se cruza en el camino del Barça de Koeman, que se complicó la vida con su derrota en el Camp Nou ante la Juventus. Ese tropiezo le envió al peor de los bombos y le obliga a medirse dentro de dos meses contra el campeón francés, un club convertido en una potencia económica gracias al dinero que le inyecta Qatar, capaz de gastarse más de 400 millones de euros hace tres veranos para fichar a Neymar, arrebatado al Barça, y Mbappé. Y todo por un solo objetivo: conquistar la Champions. Un trofeo que tuvo más cerca que nunca el pasado mes de agosto cuando se asomó a la final, que perdió ante el Bayern Múnich.

Hay muchas cuentas pendientes entre Barça y Paris SG, con el morbo presidiendo cada uno de los movimientos desde ahora hasta febrero cuando se encuentren. Primero, en el Camp Nou; luego, en el Parque de los Príncipes. Sin público, claro.

Los azulgranas tienen, en realidad, una cuenta pendiente consigo mismo en la Champions, un torneo que le resulta esquivo desde hace más de un lustro. Alzó la orejona en Berlín-2015 y desde entonces, el caos. De derrota en derrota hasta el desastre final con el 2-8 del pasado 14 de agosto ante el Bayern Múnich, la derrota más vergonzosa jamás vivida en la historia del club.

Ahora, el club vive sumergido en esa trauma. Aunque cuando llegue el duelo europeo ya habrá nuevo presidente. Y quien sabe si hasta Messi habrá tomado la decisión más fundamental de su carrera deportiva. A partir del 1 de enero será dueño de su futuro. Sin depender de nadie. Ni de Bartomeu, el presidente que le prohibió marcharse hace apenas cuatro meses.

Neymar, lesionado

Neymar quiere jugar con él. Y tiene más argumentos, tanto deportivos como económicos, para hacerlo en París que retornar a Barcelona. Antes de reencontrarse, si es que pueden, se verán como rivales. Pendiente el Paris SG de que la lesión en el tobillo que sufrió este pasado domingo ante el Lyon no sea lo grave que se temía.

Se ha confirmado que estará de baja tres semanas, por lo que llegará a tiempo de pisar el Camp Nou. No anda fino el conjunto francés, discutiendo cada día más a Tuchel, un técnico que rozó la Champions y ahora, por ejemplo, no domina ni en la Liga. Tiene 29 puntos y ocupa la tercera plaza, por detrás de Lille, el líder, y Lyon, también con 29.

La frustración de Messi

El Barça está aún peor en la Liga, con Koeman introduciendo cambios profundos en un equipo enfermo. Enfermo desde hace años y años. Tanto lo está que no se adivina terapia alguna que pueda reactivarlo en tan poco tiempo. Por eso, todo está bajo sospecha. Desde el entrenador, provisional en un club que no tiene presidente, ni tampoco líder que lo sostenga. Messi, su capitán y faro en las tres últimas décadas, está sin querer estar, cansado de que “la copa más linda y deseada” haya pasado de largo en los cinco últimos años.

Será un duelo Messi contra Neymar. Será, además, un duelo contra el pasado. Aquel 4-0 hiriente encajado en el Parque de los Príncipes que tuvo luego la espectacular e inolvidable, pero estéril remontada del 6-1 con aquel gol de Sergi Roberto. Un gol de valor incalculable entonces, pero luego no sirvió para nada.

Atalanta, asequible para el Madrid

Es, en realidad, el choque de dos superpotencias. Dos clubs entendidos de manera muy diversa. El Barça ya con una historia escrita. Y llena de éxitos en el reinado de Messi. El Paris SG con todo por hacer. Dinero que no ha dado, de momento, la felicidad buscada.

Y con Europa por testigo, mientras el Madrid, que firmó una fase de grupos llena de problemas, terminó primero y se encontrará ahora con el Atalanta, una de las sensaciones del emergente y atractivo fútbol italiano.

Envuelto, eso sí, en una grave crisis porque Gasperini, su técnico, y el argentino Papu Gómez, la estrella del equipo, se han enfrentado. «Solo quería decir que, cuando me vaya, la verdad saldrá a la luz. Me conocen y saben la persona que soy. Os quiero, vuestro capitán», ha escrito el Papu dirigiéndose a los aficionados del Atalanta.

Atlético-Chelsea

El Atlético, que terminó segundo en el grupo del Bayern, se medirá al Chelsea rejuvenecido con talento que levanta Lampard. El Sevilla tuvo la suerte que quería el Barça. Se enfrentará el conjunto de Lopetegui al Dortmund, que acaba de cambiar incluso de entrenador por lo mal que anda en la Bundesliga.

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