Sencilla victoria del Real Madrid pese a que el Elche se adelantó (5-1)

Gran partido de Illarra, que aprovechó la oportunidad que le dio Ancelotti.

La voracidad de Cristiano no tiene límite. La mejor versión del portugués ya empieza a asomar, una vez que su lesión ya parece totalmente olvidada, y el último en sufrirlo ha sido el Elche. Cuatro goles del delantero luso vencieron la resistencia de los ilicitanos, amenazantes en el inicio pero que se fueron atropellados por la furia de Ronaldo (5-1).

Con Keylor en la portería y los dos ‘nueves’ en el banquillo, así decidió afrontar Ancelotti el partido ante el Elche. El extraordinario final de partido en Riazor hizo que el italiano apostara por reforzar el centro del campo, plagándolo eso sí de talento, y con dos delanteros dinámicos como Cristiano y Bale encargados de los goles. Vamos, un 4-4-2 de los de toda la vida.

El Elche fue el rival perfecto para el experimento, pese al gran inicio de los ilicitanos. Tres contras fulgurantes metieron el miedo en el cuerpo a un Madrid despistado atrás. En la primera, Carvajal se llevó la amarilla. En la segunda, tras un córner, Cristiano fue a despejar el balón y se le anticipó Mosquera, que se llevó una patada que Clos apreció como penalti. Albacar lo transformó pese a que Keylor adivinó su intención. En la tercera, Marcelo se vio obligado a derribar a Rodrígues al borde del área cuando se disponía a encarar a Navas.

El Madrid apenas creaba ocasiones, pero un gran centro de James lo remató Bale de cabeza en el punto de penalti para empatar el partido, que desde ese momento ya solo fue blanco. Apenas unos minutos después, un aparente ‘piscinazo’ de Marcelo acabó con el colegiado de nuevo protagonista. Señaló los 11 metros y Cristiano no perdonó.

El Madrid vivió desde entonces sus mejores momentos, con Illarra al mando de las operaciones y pareciéndose por fin al jugador por el que se pagó 40 millones, con Kroos llegando y con Isco generando fútbol. Un gran centro de Marcelo lo remató, de extraordinario cabezazo una jornada más, Cristiano para hacer el tercero y casi matar el choque. Kroos lo pudo haber hecho tras una jugada de tiralíneas de los blancos, pero Manu Herrera lo evitó con una buena estirada.

Con el trabajo a mediohacer, el Madrid se dedicó a dormir el partido, sestear a ratos y atacar a rachas. Y ante la desidia blanca, el Elche se dedicó a dar algún susto. Una contra de Coro se perdió fuera por muy poco, y una falta de Albacar que se envenenó y casi sorprende a Navas. Demasiado poco.

En el Madrid Isco puso la magia a rato, pero fue el eterno hambre de Cristiano el que redondeó el marcador. Primero forzó otro penalti, esta vez claro, y después fusiló a Herrera tras un gran pase de Bale para completar su particular póquer. El Bernabéu acabó satisfecho, sin juicios ni plebiscitos esta vez, y los blancos suman tres puntos más en su intento de remontada liguera.

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