Chris Pine: «Mirar al universo te hace poner todo en perspectiva»

El actor que da vida al capaitán Kirk en ‘Star Trek: Más allá’ anuncia que volverá a ponerse a los mandos del ‘Enterprise’ por cuarta vez

Paz Mata

Chris Pine lleva la actuación en las venas (es nieto, hijo y hermano de actores) y a sus 35 años es ya todo un experto en el cine de acción. En el 2009 se embarcó en la odisea cinematográfica de ‘Star Trek’, dando vida al legendario capitán Kirk, y conquistó el universo hollywoodense. Ahora se aventura, una vez más, en la última frontera del espacio en ‘Star Trek: Más allá’, al tiempo que se prepara para dar un cambio de rumbo a su carrera buscando nuevos retos.»No solo de taquillazos comerciales vive el actor», dice con ironía. Después de enfrentarse al papel más intenso de su carrera en el wéstern ‘Hell or High Water’, Pine anuncia que volverá a capitanear el ‘Enterprise’ una cuarta vez.

La primera entrega de ‘Star Trek’ se estrenó antes de que usted naciera. ¿Cuándo la vio por primera vez? La vi con mi abuela, que era una gran fan de William Shatner, que interpretaba al capitán Kirk en la serie televisiva. Yo no era un gran seguidor de la serie, pero ahora que soy adulto me doy cuenta de que la historia explora cuestiones profundas que son complicadas de abordar; sobre todo en la segunda película, que indaga en el tema de la necesidad de venganza, o en esta ocasión, en que habla de que la unión hace la fuerza y de la importancia de la familia.

¿Como ve a su capitán Kirk? Es un Kirk muy distinto al de la anterior película. Normalmente es un hombre activo y muy persistente, pero en esta ocasión se muestra más circunspecto, existencialmente más perdido. Emocionalmente hablando, su ancho de banda es más amplio.

En esta ocasión participan nuevas personas, entre ellas el director, Justin Lin. ¿Se les hizo algún examen para ver si eran auténticos ‘trekkies’? No, no les sometimos a ninguna prueba, simplemente tratamos de pasarlo todos bien. Idris Elba y Sofia Boutella encajaron estupendamente en el equipo. En cuanto a Justin, teniendo en cuenta la empresa que se le puso en las manos, llevar a buen puerto un proyecto que costó 150 millones de dólares, hizo un excelente trabajo. Era como un general; vino preparado y decidido a que todo saliera bien.

Después de viajar en la ficción por el espacio, ¿cual es su visión del universo? Al finalizar el rodaje, Justin nos regaló a todos un telescopio. Cuando llegué a casa, lo coloqué en mi balcón y, aunque nunca se me ha dado bien la mecánica, conseguí instalarlo siguiendo las instrucciones. Mi primera visión de la Luna fue espectacular. Lo bueno de mirar al universo es que te hace poner todo en perspectiva. Cuando las cosas se complican aquí en nuestro planeta y todo se te hace una gran montaña, miras por el telescopio al universo y te das cuenta de lo insignificante que somos en comparación con todo ese espacio infinito.

¿Soñó alguna vez con ser astronauta? No, yo soñaba con ser Maverick en ‘Top Gun’ o el jugador de béisbol Don Mattingly. Esos eran mis héroes. Lo de los viajes espaciales no me va mucho. Yo prefiero admirar el espacio desde la Tierra.

Hablando de héroes, también se ha unido a las Amazonas de ‘Wonder Woman’. ¿Cómo fue esa experiencia, comparada con ‘Star Trek’? Fue difícil pasar de ‘Star Trek’, un rodaje en el que éramos como una familia, a rodar con gente que no conocía. Pero enseguida congenié con todo el mundo, sobre todo con Patty [Jenkins, la directora] y Gal [Gadot]. La historia es muy simple, yo interpreto a un espía americano, en la segunda guerra mundial, que ha visto los horrores de la guerra y perdido toda esperanza en la humanidad, mientras que Diana, la princesa de las Amazonas, está convencida de que puede detener la amenaza que se cierne sobre el mundo. Ambos aprendemos el uno del otro: ella, de lo que significa vivir en nuestro mundo y yo, a recuperar la esperanza y creer en el ser humano.

En ‘Hell and High Water’, se aparta de la fantasía y la ciencia ficción. Sí, es un papel completamente distinto a todo lo que he hecho hasta ahora. Se trata de un cowboy taciturno y reticente, que tiene que lidiar con una tremenda vergüenza por algo que ha hecho. Siempre me ha traído la visión de un hombre recostado en un pilar del porche de su casa mirando al horizonte en absoluto silencio. Pues así es como veo a Taylor, mi personaje. Ha sido una gran suerte que el guion llegara a mis manos. Lo leí y me conmovió, no me lo pensé dos veces.

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