La vida sin Messi en el Barça

Luis Enrique se enfrenta al dilema de elegir un sustituto para el futbolista más determinante en los próximos tres partidos

Tres semanas de baja que empiezan el 21 de septiembre acaban el 12 de octubre. El calendario del Barça tiene, en esa fase de tiempo, tres partidos: el de Gijón, el de Moenchengladbach y el de Vigo. Tres desplazamientos. Ese es el periodo estimado de ausencia de Leo Messi.

El pronóstico no ha cambiado, ni ha habido revisiones complementarias. Sigue siendo una rotura en el adductor del muslo derecho, y las previsiones «aproximadas» se mantienen en las tres semanas. En otros tiempos sería una catástrofe. Los precedentes minimizan los temidos daños que podría causar la baja del futbolista más determinante del equipo. Luis Enrique se encuentra ahora ante el dilema de elegir un sustituto.

La lesión del astro amargó el decepcionante empate frente al Atlético. Por la influencia psicológica que ejerció en el partido y, después, por las consecuencias de perder a Messi varios partidos. Dos minutos después de su forzosa sustitución llegó inmediatamente el mazazo del gol de Correa. El Barça no supo sobreponerse al doble varapalo, como se temía.

Pero el Barça tiene recursos para que la baja de Leo no se note. Los tuvo el año pasado, cuando le perdió por 9 partidos, y los tiene ahora, mejorados, después de la inversión de 122 millones para ampliar el fondo de armario. Ninguno de los fichajes, por cierto, ocupa la demarcación de Messi. Ni tiene la influencia del argentino en el juego del equipo.

«Todos desearíamos que estuviera con nosotros, porque el equipo es mucho más fuerte con él», se lamenta Andrés Iniesta. El capitán, sin embargo, confía en la potencia de la plantilla para subsanar tan sensible pérdida. «Esperamos que se recupere bien y en el mínimo tiempo posible, pero todos tenemos que dar un paso adelante», opina el centrocampista, emplazando a sus compañeros a sumar las tres victorias que minimicen la baja de Messi.

La ausencia del 10 del año pasado fue tapada entre Sandro y Munir. Suárez y Neymar disputaron los 90 minutos en 8 de los 9 encuentros. El restante fue la primera eliminatoria de Copa, donde descansaron. Sandro y Munir se alternaron, sustituyéndose mutuamente en cada partido. Los dos se han ido esta temporada.

El papel del cuarto delantero, tan perseguido y analizado todo el verano se ha entregado a Paco Alcácer, «un delantero gol sin tanto desborde», en palabras de Luis Enrique. Un ‘nueve’ de recambio para Luis Suárez, el único puesto de la plantilla que no estaba doblado.

El problema está en que el ausente es Messi, un 7 que juega de 8 y de 10 y que aporta goles como un 9. «Alcácer puede jugar perfectamente en la banda», aseguró Luis Enrique cuando le preguntaron si el excapitán valencianista podía ejercer otra función que no fuera la de delantero centro.

Pero el recambio de Messi cuando se lesionó el miércoles fue Arda Turan, que el año pasado no podía jugar en aquella época, entre octubre y noviembre, porque estaba inhabilitado por la FIFA. Durante la pretemporada, y en los cuatro primeros partidos en ausencia de Neymar, el futbolista turco se desempeñó de extremo izquierdo a muy buen nivel. Aportó tres goles. Ante el Atlético no brilló.

Además de Turan y Alcácer hay otros aspirantes a ejercer de extremo derecho. Por ejemplo Rafinha, que ya lo hizo en alguna ocasión -ante el Atlético, el año pasado, en ausencia de Messi- y de Sergi Roberto, el futbolista polivalente por antonomasia de la plantilla. También sería un cualificado aspirante, a ojos de Luis Enrique, Denis Suárez.

Messi es insustituible. Juegue quien juegue se notará la ausencia de la estrella argentina. El objetivo del equipo, según resumió Iniesta, es que no se note en los resultados.

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