Retrasar la vejez sin restricción calórica

Se sabe que una disminución moderada de la ingesta de alimentos que suponga una restricción calórica aunque sin dar lugar a desnutrición, retrasa el envejecimiento y la aparición de enfermedades asociadas a la edad en diversos organismos modelo, incluidos los primates no humanos.

Sin embargo, comprender los mecanismos subyacentes en el fenómeno y traducir este conocimiento en objetivos terapéuticos relevantes para el ser humano ha venido siendo un reto difícil.

Para comprender mejor los factores y procesos que son causantes de los efectos beneficiosos de la restricción calórica, Olga Spadaro, de la Universidad Yale en Estados Unidos, y sus colegas evaluaron la función inmunitaria en seres humanos que se sometieron a una restricción calórica de aproximadamente un 14% durante dos años, así como en ratones sometidos a una restricción calórica más estricta (40%).

Los análisis celulares y los perfiles transcripcionales del tejido adiposo en humanos con restricción calórica revelaron que la expresión de PLa2g7, un gen asociado al sistema inmunitario que codifica la acetilhidrolasa del factor activador de las plaquetas, estaba reducida.

La supresión de este gen en ratones dio lugar a una disminución de la inflamación relacionada con la edad, además de mejorar la función tímica y metabólica en los animales envejecidos.

Según Spadaro y sus colegas, los hallazgos sugieren que la reducción de PLA2G7 puede propiciar algunos de los efectos inmunometabólicos beneficiosos de la restricción calórica y ofrecer una diana molecular que podría utilizarse para reducir la inflamación y mejorar la esperanza de salud sin reducir la ingesta calórica.

El estudio se titula “Caloric restriction in humans reveals immunometabolic regulators of healthspan”. Y se ha publicado en la revista académica Science.

(Fuente: AAAS)

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