Blade Runner, su nuevo final cambia toda la historia

Ha tenido un total de 7 versiones a lo largo de su historia, pero en la definitiva su director pudo editar el filme tal y como él lo había planeado

Es una de las mejores películas de la historia del cine y quizá la gran obra maestra de la ciencia ficción, pero la versión estrenada en salas en los años 80 no tiene el final que su director ideó.

Blade Runner, de Ridley Scott y protagonizada por Harrison Ford, ha tenido a lo largo de su historia un total de 7 versiones. La más reciente, la de 2007 conocida como The Final Cut, tiene un desenlace que cambia toda su historia.

Blade Runner sigue a Rick Deckard, un habitante de una versión distópica de la ciudad de Los Ángeles. En este futuro -que para nosotros ya es pasado, pues el filme se ambientó en 2019- , la bioingeniería ha encontrado la forma de fabricar humanos artificiales a los que les conoce como replicantes. Su función es la de llevar a cabo trabajos peligrosos. Su parecido con los humanos es tal que es casi imposible distinguirlos.

Tras un motín, los replicantes fueron declarados ilegales. Los blade runners, un cuerpo especial de policía, se encarga de identificar, rastrear y matar a los replicantes fugitivos. Rick Deckard, un blade runner, se ve envuelto en una enorme conspiración y debe cuestionar todo lo que cree saber.

Blade Runner es una película con un tono muy oscuro y dramático, es ciencia ficción combinada con cine ‘neo-noir’, pero cuando se estrenó en cines en 1982 -ya por entonces contaba con 4 versiones previas-, Warner Bros. obligó a Scott a darle un final feliz a su historia. En él, Rick Deckard se marcha en coche junto a la replicante Rachael (Sean Young). Este desenlace se hizo con imágenes desechadas de El resplandor de Stanley Kubrick.

El nuevo final, el que coincide con la visión de Scott y se puede ver en la versión Director’s Cut (1992) y The Final Cut (2007), es ambiguo, oscuro y cambia la historia de Rick Deckard. Este desenlace, como señalan nuestros compañeros de AdoroCinema, conecta directamente con otra escena añadida: un sueño que el protagonista tiene con un unicornio.

Al final del filme, Rick encuentra un unicornio hecho de origami -Gaff, un oficial de policía crea este tipo de figuritas-, lo que indica o insinúa que sus recuerdos son artificiales y, por lo tanto, también es un replicante. El protagonista entonces se marcha junto a Rachael, que está esperando en el ascensor. En el final feliz, por otro lado, la idea de que Rick Deckard es un replicante no se aborda.

Blade Runner está disponible en HBO Max.

Por Andrea Zamora

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